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Prohibieron los calentadores de tabaco en la Argentina

Replican el hábito del fumador a la mayor similitud posible para ayudarlo en la transición de dejar de fumar. Para estar saludables, la mejor opción siempre será abandonar el hábito.

El ministerio de Salud prohibió la importación, distribución, comercialización, publicidad y promoción de los dispositivos electrónicos denominados calentadores de tabaco o "productos de tabaco calentado" (PTC).


La resolución 565/2023, publicada en el Boletín Oficial, establece que estos dispositivos "se promueven para ser utilizados en reemplazo de los cigarrillos convencionales, especialmente en los lugares donde se prohíbe fumar, aduciendo que están desprovistos de los efectos de la combustión del tabaco".


La cartera que conduce Carla Vizzotti argumenta que "siendo la nicotina una droga sumamente tóxica y con fuertes propiedades adictivas, el uso de estos dispositivos, además del potencial riesgo que representa para individuos con patologías cardiovasculares, puede inducir en nuevos usuarios una dependencia a la droga".


Los dispositivos sustitutos, ¿ayudan a dejar de fumar?


Estudios realizados por la Public Health England estiman que los cigarros electrónicos y calentadores de tabaco son 95% menos dañinos que el cigarro convencional, lo que motivó a países como Reino Unido, Nueva Zelanda y Estados Unidos a comercializar los productos alternativos como parte de los esfuerzos contra el tabaquismo.


El calentador de tabaco utiliza tabaco real, que contiene nicotina de manera natural, mientras que los vaporizadores funcionan calentando líquido que puede contener o no nicotina.


Según el Programa Nacional de Control del Tabaco, dependiente del ministerio de Salud de la Nación, se estima que el 50% de un cigarrillo está compuesto por hojas de tabaco, el 30% por tabaco reconstituido y el 20% por tabaco expandido con dióxido de carbono.


Los llamados "productos de riesgo reducido" no son inocuos. "Pero si se los compara con el cigarrillo tradicional, claramente tienen un enorme potencial de reducción de riesgo y se ahorra más del 90 por ciento de los componentes tóxicos del cigarrillo", repasan desde el British American Tobacco.


A nivel local, el doctor Guillermo Espinosa (M.N. 104293), Coordinador de GRANTAHI, programa para dejar de fumar del Hospital Italiano, afirma que en realidad sirven para cambiar la forma de ingerir nicotina, "se quiere poner como una forma más cómoda y engañosamente más segura de consumir nicotina", y resume que para los que intentan dejar esta adicción es solo variar la forma de consumo.


Según la Organización Mundial de la Salud, "si la gran mayoría de fumadores de tabaco que no son capaces de dejar de fumar, ni desean hacerlo, se cambiara sin demora al uso de una fuente alternativa de nicotina con riesgos más bajos para la salud, y eventualmente deja de utilizarlo representaría un logro significativo en la salud pública".


Por qué vapear y calentar nicotina no es fumar Cuando se fuma, la materia vegetal entra en combustión a más de 800 grados centígrados de temperatura, lo que genera monóxido de carbono, alquitrán y más de 6.000 sustancias tóxicas que son inhaladas por las vías respiratorias a través del humo, haciendo contacto con dedos, boca, garganta, pulmones, piel, sangre y todo el cuerpo.


Por el contrario, los vapeadores o productos que calientan tabaco, son dispositivos que calientan – no queman- sustancias líquidas o láminas de tabaco a menos de 350 grados centígrados de temperatura, lo que elimina la combustión y todas las consecuencias que se derivan de este proceso y son la principal fuente de toxicidad a la hora de administrarse nicotina.


Opiniones y fundamentos


Sobre los vaporizadores, el departamento de Salud del Reino Unido indica: "Lo mejor que un fumador puede hacer por su salud es dejar de fumar. Sin embargo, la evidencia es cada vez más clara de que los cigarrillos electrónicos son significativamente menos nocivos para la salud que fumar tabaco. El gobierno buscará apoyar a los consumidores a dejar de fumar y adoptar el uso de productos de nicotina menos dañinos".


"El tabaco calentado es menos potencialmente tóxico, por la falta de combustión, pero faltan estudios que me digan que no producen otros daños", advierte Espinosa.


Artículos como los calentadores de tabaco, hoy son comercializados en más de 70 países y utilizados por un aproximado de 20 millones de usuarios, es decir, por el 0.02 por ciento de los más de mil millones de fumadores que existen en la actualidad a nivel global.

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